La geometría del trigo es una reflexión sobre los vínculos familiares, sobre las raíces más profundas que a veces nos atan sin saberlo a un lugar, a unas personas o incluso a unos recuerdos. Sentimientos o sensaciones que nos visitan de manera consciente o inconsciente y de manera periódica. El vínculo está ahí, y hay veces que ni 30 años son suficientes para romperlo. Hablamos de un texto de Alberto Conejero, quien además debuta en la dirección al lado de un gran elenco de actores. En el Teatro Valle Inclán (Sala Francisco Nieva) hasta el 24 de febrero.

Joan viaja desde Barcelona a la provincia de Jaén, va al entierro de su padre a quien nunca llegó a conocer. Viaja hasta sus orígenes acompañado del miedo a conocer sus orígenes, a saber quién fue su padre y quizá a responder a muchas preguntas, a muchos por qués pendientes de resolver. También le acompaña su pareja, una relación que no traviesa su mejor momento con heridas abiertas que pueden estallar.

Este viaje de “La geometría del trigo” se cuenta en dos dimensiones temporales. Además de Joan camino de Jaén, nos trasladamos 30 años antes a ese mismo pueblo andaluz rodeado de olivos que también vivió otro regreso a sus raíces, el de Samuel quien después de muchos años en Francia ha comprado el viejo molino con la intención de restaurarlo e iniciar una nueva vida. Un regreso que removerá las vidas de Antonio y de Beatriz, a punto de ser padres. Ambos viajes, en las dos dimensiones, nos hablan de amor, de relaciones, de la fuerza del corazón y a veces incluso del destino. También del peso de la tradición, de la aceptación y renuncia, de elecciones vitales, cuando ni siquiera se trata de elegir entre el corazón y la cabeza, sino de opciones dentro del mismo corazón. Elecciones que marcan una vida, que pueden romper vínculos, que tienen sus consecuencias y exigen sacrificios. Además el autor sabe mantener a los espectadores atentos en una trama que se va descubriendo a pinceladas para construir un relato con tintes de thriller.

Alberto Conejero

Alberto Conejero, el autor y director, nos contaba en la presentación del montaje en el hall del Valle Inclán que todo surgió de un recuerdo de juventud que le contó su madre en su pueblo de Jaén donde se ambienta la historia. Algo había ocurrido en ese pueblo antes de nacer el propio autor. Ahora cobra forma sobre el escenario con “La geometría del trigo” rindiendo homenaje a los vínculos, que a veces son más fuertes de lo que nos podemos imaginar. Un autor en la lista de candidatos a los premios MAX con “Los días de la nieve” y responsable de textos de plena actualidad como “El sueño de la vida” junto a Lorca que se puede ver en el teatro Español o “Todas las noches de un día” y “La piedra oscura”, uno de los mayores éxitos teatrales de los últimos años.

Un montaje que se ha estrenado en el Centro Dramático Nacional en el Teatro Valle Inclán en la Sala Francisco Nieva y que ha construido en residencia artística en Cuarta Pared durante casi dos años. Los actores completan un buen trabajo, espartano, sin filigranas, solo con la fuerza del texto, de sus palabras y por su puesto sus emociones. Son José Bustos, Eva Rufo, Juan Vinuesa, Zaira Montes, José Troncoso y Consuelo Trujillo.

El elenco al completo (de izqa dcha: José Troncoso, Consuelo Trujillo, Juan Vinuesa, Zaira Montes, José Bustos y Eva Rufo)

Gran trabajo, muy recomendable. Buenas interpretaciones y un texto que mantiene alerta al espectador, ya que la trama se va descubriendo a pinceladas para construir un relato con tintes de thriller. Palabras que hieren y emocionan y y silencios que a veces son más demoledores de las propias palabras.

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malditos-16-cartelTeatro necesario, imprescindible y casi perfecto. #Malditos16 es necesario por su contenido social poniendo encima de la mesa un problema como el suicidio en la adolescencia al que no suele dar voz. Imprescindible porque nadie se lo debería perder, adolescentes, padres y educadores. Y casi perfecto porque como proyecto teatral es sobresaliente, el texto, la dirección y las interpretaciones funcionan  como el engranaje de un reloj que te va dando las horas como dardos que emocionan. (más…)


la piedra oscuraSi sales del teatro inquieto, removido y con ganas de más, si ya en el metro regresando a casa empiezas a escribir sobre la función que acabas de ver, eso significa algo. He visto “La piedra oscura”, un texto magnífico de Alberto Conejero, una dirección impecable de Pablo Messiez y un trabajo soberbio y lleno de talento de Daniel Grau y Nacho Sánchez en escena. ¿Se puede pedir más? Quizá prolongar la duración para seguir disfrutando, quizá un coloquio después de la obra,etc. En La Sala de la Princesa del Centro Dramático Nacional hasta el 22 de febrero. (más…)


MBIGEstos días se despiden “Los Mácbez” del escenario del María Guerrero, la versión de Macbeth escrita por Juan Cavestany ambientada en la política gallega con la dirección de Andrés lima y protagonizada por Javier Gutiérrez y Carmen Machi. Además damos la bienvenida al regreso de MBIG, Macbeth Internacional Group, a La Pensión de las Pulgas ubicada en el mundo empresarial. Siempre vivo este clásico personaje de Shakespeare, reflejo de la ambición del ser humano y que tan buenos montajes nos ha proporcionado y que seguro nos ofrecerá en el futuro. (más…)


Doña perfectaEl Centro Dramático Nacional con la dirección de Ernesto Caballero representa estos días “Doña Perfecta” de Benito Pérez Galdós. El texto nos muestra el retrato de una sociedad en la segunda mitad del siglo XIX, en una España provinciana que ha perdido la oportunidad de sumarse al desarrollo. Lola Casamayor y Roberto Enríquez en los papeles protagonistas, convierten el teatro en lección de historia. Hasta el 24 de noviembre en el teatro María Guerrero. (más…)


Galiardo en "El avaro"

Reconozco que es una suerte poder disfrutar del teatro. Es cierto que muchas veces no encontramos nada, pero hay otras en que una buena interpretación nos conmueve y nos sorprende. Hace unas semanas en este mismo blog hablábamos de  “El placer de volver a verla” con un genial Miguel Angel Solá acompañado de Blanca Oteyza. La magia volvió a aparecer hace unos días con “El Avaro” de Moliere, con la soberbia lección de interpretación y energía de Juan Luis Galiardo. Éste se sube cada tarde al escenario del María Guerrero de Madrid y desaparece para que surja Harpagón, ese viejo avaro, ridículo hasta el extremo en su avaricia que le lleva a enfrentarse a sus propios hijos y a no tener un momento de descanso. (más…)