Mario llegó a casa con una ilusión que creía desterrada de su ser. Al menos, por el momento, había olvidado la pesadez que se había apoderado de él las últimas semanas, incluso el desmayo y el paso por el hospital parecían un recuerdo pasado. Se duchó en un instante, buscó entre la vorágine de ropa sucia que tenía amontonada junto a la silla de su dormitorio. Hacía demasiado tiempo que no ponía una lavadora. Encontró un pantalón corto vaquero en el fondo del armario y una camisa con cuadros rojos. Se vistió y se afeitó en un instante y a las 9  menos veinte estaba en la puerta de sus vecinos esperando a Omar. (más…)

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Omar, Marcos y Hugo cenaron más de lo previsto. El primero, tuvo que hacer nuevo 2 viajes a la cocina para reponer existencias sobre la mesa. El queso, los yogures, los restos de una tortilla de patata y unas cuantas lonchas de jamón serrano fueron completando la dieta. Marcos, olvidó rápidamente el dolor de estómago y la sensación de tener el cuerpo revuelto. A un lado quedó la manzanilla que Omar le había preparado. Charlando con estos dos chavales empezó a sentirse mejor, mucho mejor de lo que recordaba en las últimas semanas. (más…)


Tres amigosLlevamos muchas historias de nuestras “Tres lunas”: Mario, Miguel y Marcos y aun no sabemos qué aspecto tienen ¿Cómo son nuestros protagonistas? Y ya ha llegado el momento. Hemos pasado por los 13 años, los treintaytantos y también el verano de los 17, cuando la mayoría de edad asoma por la puerta. Los tres, Marcos, Miguel y Mario, eran amigos desde que tenían uso de razón, no podían recordar un momento en que se conocieran. Estaban muy unidos y en cierta medida su amistad era la envidia del resto de la cuadrilla del pueblo. Un grupo en el que estaban perfectamente integrados. (más…)


puerta de casa

Marcos abandonó el hospital acompañado de Omar y Hugo. Después de un trayecto acompañado de los interminables atascos de la ciudad y con un inmenso cansancio en el cuerpo, los tres llegaron a casa. Fue Hugo quien abrió la puerta y pasó el primero para invitar a Marcos. “Llevamos solo una semana viviendo aquí, nos acabamos de instalar y tenemos todo aún muy revuelto”. Las cajas marrones, muchas de ellas aún sin desprecintar ocupaban parte del pasillo y casi todo lo que debía ser el salón de la casa. (más…)


Marcos ya estaba convencido de tener que pasar la noche en el hospital en observación. Sin embargo, cuando la doctora ya se marchaba, Omar y dijo mirando a ésta “¿Por qué no se viene a dormir a mi casa? Somos vecinos y puedo vigilarle durante la noche, así no tendría que quedarse en el hospital?” (más…)


de-espaldas2Mario subió solo desde el río, regresaba con una ligera cojera y un dolor cada vez más intenso en el costado derecho después de lanzarse desde lo alto de la presa. Pero lo peor era el sabor de la derrota, el saber que había perdido una batalla porque Rosa parecía más interesada en Miguel, a quien hasta unos momentos antes, consideraba uno de sus mejores amigos. El resto de la cuadrilla se quedó jugando a las cartas en la ribera del río después del baño. Estaban todos en corro jugando al burro y pronto comenzarían los castigos para los que fueran más lentos en completar las jugadas. (más…)


goteroMarcos abrió los ojos, hacía fresquito y se oía el sordo murmullo del aire acondicionado. Había poca luz, y entre la penumbra un olor muy característico a hospital. Estaba tumbado en una camilla en una sala grande con otros pacientes. Al moverse, sintió un tirón en el brazo izquierdo donde tenía una vía conectada a un gotero. Con la mano derecha levantó la sábana y vio que estaba en calzoncillos. A la derecha de la camilla, en una silla, una gran bolsa de plástico con el resto de su ropa. (más…)