Tres amigosLlevamos muchas historias de nuestras “Tres lunas”: Mario, Miguel y Marcos y aun no sabemos qué aspecto tienen ¿Cómo son nuestros protagonistas? Y ya ha llegado el momento. Hemos pasado por los 13 años, los treintaytantos y también el verano de los 17, cuando la mayoría de edad asoma por la puerta. Los tres, Marcos, Miguel y Mario, eran amigos desde que tenían uso de razón, no podían recordar un momento en que se conocieran. Estaban muy unidos y en cierta medida su amistad era la envidia del resto de la cuadrilla del pueblo. Un grupo en el que estaban perfectamente integrados. (más…)

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salto-al-rio-2Allí estaban los dos, Mario y Rosa en el borde de la presa. Ella estaba paralizada por el miedo. Mario insistió en que le ayudaría a bajar con cuidado por la pendiente hasta llegar al agua, pero ella no se decidía. Ni siquiera después de ver como Marta e Iris, en un alarde de valor, estaban a punto de llegar al agua sanas y salvas. Pasaron un par de minutos, cuando alguno de los chicos, cansado ya de esperar, comenzaba el descenso del río dejándose llevar por la corriente. (más…)


salida-del-solLa fiesta terminó cuando el sol asomaba ya por el horizonte anunciando el despertar de un nuevo día que prometía ser muy caluroso, quizá demasiado para ser ya los últimos días del mes de agosto. Al día siguiente, hasta después de comer y un rato de siesta no apareció ninguno de los miembros de la cuadrilla. En vez de reunirse en el frontón o en la plaza como hacían en otras ocasiones, todos fueron reencontrándose en la peña, su nueva adquisición de la que todos estaban orgullosos y satisfechos. (más…)


SleepPasaron unos días de inusitada calma en la vida de Miguel. Desprendido de una pesada carga, aprovechó esa semana de descanso acordado con su trabajo hasta la espera de los resultados de su revisión médica. Hacía tiempo que no dormía tan bien y se levantaba tan relajado. Recuperó el placer de la lectura descubriendo algunas joyitas que sin el recordarlo poblaban su más que apreciable biblioteca y también rebuscó algunos clásicos de cine negro que pudo ver con placer en un lector de cd´s que ya casi había olvidado como funcionaba. Varios días sin sexo de ningún tipo, algo totalmente desacostumbrado en él, pero que le proporcionaba una extraña calma. No sentía la necesidad de competir por nuevas conquistas. (más…)


DespertadorLas dos cajas de pastillas para dormir seguían intactas sobre la mesilla del dormitorio de Miguel. La mañana llegó de manera abrupta, casi violenta. El sonido de un despertador que no recordaba haber puesto por la noche y un frió intenso acompañaron el despertar sobresaltado de Miguel. Apago el reloj chivato, miró la hora y al ver las 7:00 de la mañana lanzó un “buff” y se dejó caer de nuevo sobre la cama. (más…)


casa viejaMario apuraba los días del mes de agosto, cuando los amigos de la pandilla iban recogiendo velas a sus respectivos lugares de residencia habitual. El mes de septiembre, la vuelta  a las clases, el último año de instituto, del que todos decían que era el más duro, amenazaba en el horizonte cada vez más cercano, más inevitable, más descorazonador. La temperatura había descendido, sobre todo por la noche, donde la sudadera se tenía que acompañar de cazadora y de unos pantalones largos, que ya se habían convertido en recuerdo del pasado. La atmósfera estaba teñida de una débil pero persistente sensación de tristeza y de depresión. Cada año, al final del verano, al final de las vacaciones, siempre ocurría lo mismo. Parece que los chavales habían decidido afrontar la depresión postvacacional de manera anticipada. (más…)


calle vaciaMiguel abandonó la casa de Marcos con una tristeza infinita y algunas lágrimas en los ojos. Era normal, después de tanto tiempo sin verse, después de haber roto aquella amistad que parecía a prueba de cualquier cosa en el imaginario adolescente. Se preguntó una vez más para qué había ido, por qué había llamado a Marcos. La coraza de fingida autosuficiencia con la que se había presentado, se había roto en pedazos en apenas unas palabras. Tampoco tenía nada que reprochar, se lo merecía. (más…)