Es una comedia de sonrisa en la cara. Un clásico de nuestro Siglo de Oro servido en vajilla musical y de danzas de la época. Un gran trabajo de movimiento, de interpretación y de dirección. Un divertimento y un disfrute tranquilo. Un montaje que se pude ver en el teatro de La Abadía hasta el próximo domingo 10 de diciembre. Para no perdérselo

Para cocinar un buen plato hace falta una buena materia prima y este montaje lo tiene. Por un lado un texto brillante del genial Miguel de Cervantes y por otro lado, unos actores de nivel y entregados. Después son necesarios unos buenos condimentos y un aliño que encaje y lo tiene. Hablamos de la música, las danzas de la época, el trabajo de cuerpo y los movimientos en escena. Y por supuesto hace falta un buen cocinero que consiga rematar un gran plato y lo tiene, Ernesto Arias

Ernesto Arias se ha convertido en un experto en nuestros clásicos. Juega con el texto, con el verso libre y con una prosa muy trabajada que suena a verso. Juega con la música de Eduardo Aguirre en directo y con las voces de los actores. Juega con los movimientos, con las coreografías recuperando danzas de la época con la colaboración de Javier García de Nao de Amores. Y por supuesto juega con los actores y con sus interpretaciones y hace que estos jueguen también. Consigue que un clásico de nuestro Siglo de Oro, suene a cercano y se convierta en un juego y un divertimento placentero.

Si Miguel de Cervantes viera el montaje seguro que estaría satisfecho y quizá le hubiera hecho un guiño a su eterno rival Lope de Vega. Los personajes de estos dos entremeses: “La Guarda Cuidadosa” y “El rufián viudo llamado Trampagos” son tunantes, soldados, rufianes, pendencieros, prostitutas, amas y criadas. Son buscavidas de nuestro siglo XVII como el propio Cervantes que no consiguió en vida el reconocimiento que logró después.  Fue un genio que se dedicó fundamentalmente a la novela en un momento donde triunfaba el teatro y Lope de Vega, entre otras cosas porque casi nadie sabía leer. Para conocer más cosas de la vida de nuestros autores recomiendo la ruta del Madrid de las Letras, que ofrecen varias compañías y free tours por la capital.

Una escena de la función. Fuente: Teatro de la Abadía

Los actores están muy bien, cantan, bailan, tocan instrumentos, y claro actúan y muy bien. En el elenco están Ion Iraizoz, Aida Villar, Nicolás Sanz, Marcos Toro, Pablo Rodríguez, Luna Paredes, Carmen Bécares, Carmen Valverde, José Juan Sevilla y Juan Paños. Todos brillan, pero  tengo que destacar especialmente a éste último. Es una gozada ver actores que has conocido aún en la escuela, cuando apenas estaban empezando, como con el paso del tiempo  aprenden, mejorar y sorprenden. Es el caso de Juan Paños, a quien conocí hace tres años en un maravilloso trabajo como “Luz frágil” donde apuntaba buenas maneras. Lo corroboré después de George Dandin, pero en este montaje de “los entremeses” se ha superado. Ha crecido como actor y se ha hecho muy grande sobre el escenario, creo incluso que ahora es más alto, más guapo y hasta le ha cambiado la voz. Muy grande

Solo quedan unos días en el Teatro de La Abadía en la Sala San Juan de la Cruz. Después es posible que hagan gira por varias ciudades españolas. Y es que los que no viven en Madrid también tienen derecho a disfrutar de este clásico convertido en un juego delicioso y divertido.

Más información en la Web del teatro de La Abadía

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Después de estrenar la habitación de invitados de Omar y Hugo, Mario se levantó temprano, despertado por el ruido de la ducha en el cuarto de baño. Había dormido profundamente y más tranquilo que en las últimas semanas. El ver con sus propios ojos a esta curiosa pareja de casi adolescentes disfrutar de la vida, le había dado nuevos ánimos y levantado la moral. Se vistió dejando el pijama que le habían prestado sobre la cama y se dirigió a la cocina. Allí encontró a Hugo preparando el desayuno. Vestía pantalón largo y una camisa que le daba un toque más formal que la noche anterior

Buenos días” saludó Marcos

“Buenos días. ¿Qué tal has dormido? ¿Qué quieres desayunar?”

Solo un café, gracias. Ayer cenamos mucho y no tengo hambre

Hugo  sacó la cafetera aún humeante del soporte y le sirvió una generosa ración a Marcos “¿Quieres leche?”

“Sí, un poco, por favor”.

“Come algo, siempre es bueno desayunar para empezar el día con energía”

“¿Qué hora es?” Preguntó Marcos que ni siquiera había mirado el reloj

“Son casi las 8, tenemos que ir a currar. Omar acaba de salir del baño, por si te quieres dar una ducha. En el armario hay toallas limpias”

“No, mejor me voy ya para casa, así me cambio de ropa y no os molesto más”

“Ha sido un placer. Tenemos que quedar pronto para ver alguna de esas películas de cine clásico. Omar es un apasionado del cine americano de los 50 y 60”

“Buenos días” dijo Omar entrando en la cocina con una toalla anudada a la cintura y con el torso desnudo por el que se escurrían algunas gotas de agua. Tenía un cuerpo fibrado, moreno y sin vello y la sempiterna sonrisa en la cara. “Puedes ducharte si quieres, yo solo tengo que pasarme la cuchilla”

Marcos se sentía como en casa, pero a la vez turbado por tanta amabilidad de este par de casi adolescentes, a los que casi duplicaba la edad y apenas conocía, pero que se comportaban con él como si fueran amigos de toda la vida.

“Omar, date prisa que si no llegarás tarde al rodaje”, comentó Hugo con un toque de madurez que denotaba quien era el más responsable de la pareja.

“Hoy rodamos varias escenas en un bar no muy lejos de aquí, y hemos quedado a las 9, así que tengo tiempo y esta tarde además libro”. Contestó Omar mientras se sentada en una de las sillas de la cocina aún con la toalla anudada a la cintura y sin terminar de secarse.

Marcos aprovechó el momento para apurar el café con leche y despedirse de ambos. “Muchas gracias por todo. Nos vemos cuando queráis”

“¿Te quieres venir al rodaje? Preguntó Omar. No sé si tienes muchas cosas que hacer hoy. Es una experiencia muy interesante, sobre todo a ti que te gusta tanto el cine”.

Cuando su cerebro ya había fabricado el no y éste se dirigía hacia sus labios, una inspiración desconocida respondió “De acuerdo”. Marcos, se extrañó a sí mismo de su respuesta, era como si dentro de él mismo se estuviera desarrollando una doble personalidad que no respondía a las órdenes de su cerebro.

“Paso por casa, me doy una ducha rápida y me cambio de ropa”

“Te espero en la puerta de casa a las 9 menos cuarto, llegamos enseguida, veras como no te arrepientes” comentó Omar

“Muy bien parejita”, esta vez fue Hugo en que hablaba. “Pues yo sí que me marcho, que en la agencia tenemos mucho curro. Tu recoges”, le dijo a Omar justo antes de darle un cariñoso beso.


Omar, Marcos y Hugo cenaron más de lo previsto. El primero, tuvo que hacer nuevo 2 viajes a la cocina para reponer existencias sobre la mesa. El queso, los yogures, los restos de una tortilla de patata y unas cuantas lonchas de jamón serrano fueron completando la dieta. Marcos, olvidó rápidamente el dolor de estómago y la sensación de tener el cuerpo revuelto. A un lado quedó la manzanilla que Omar le había preparado. Charlando con estos dos chavales empezó a sentirse mejor, mucho mejor de lo que recordaba en las últimas semanas. (más…)


Título claro y rotundo que nos sumerge en el mundo de una pareja joven y  contemporánea con sus confusiones, contradicciones y deseos. Una comedia agridulce, fresca, con lenguaje muy directo, apabullante en ocasiones. ¿Por qué follamos mejor cuando ya no somos novios? trata con ingenio la complejidad emocional y las diferentes aristas de una relación de pareja. Se puede ver esta semana el martes 17, miércoles 18 y jueves 19 de octubre en el reinuagurado Teatro Intemperie. Puede que vuelvan más adelante, pero por ahora solo tienen programadas estas funciones. (más…)


Es un juego teatral, espontáneo, fresco y muy divertido. Demuestra que en el mundo del teatro hay muchos caminos por explorar  para sorprender al espectador, arrancar una sonrisa, provocar y hacer disfrutar. Todo esto sucede con “El experimento: el problema de la zapatería”. Además la improvisación juega un papel básico, que hacer que cada día la función es diferente. Yo he estado dos veces y en ambas he disfrutado a tope. Los viernes y sábados por la noche en el Teatro Quevedo. en diferentes horarios. (más…)


Tres amigosLlevamos muchas historias de nuestras “Tres lunas”: Mario, Miguel y Marcos y aun no sabemos qué aspecto tienen ¿Cómo son nuestros protagonistas? Y ya ha llegado el momento. Hemos pasado por los 13 años, los treintaytantos y también el verano de los 17, cuando la mayoría de edad asoma por la puerta. Los tres, Marcos, Miguel y Mario, eran amigos desde que tenían uso de razón, no podían recordar un momento en que se conocieran. Estaban muy unidos y en cierta medida su amistad era la envidia del resto de la cuadrilla del pueblo. Un grupo en el que estaban perfectamente integrados. (más…)


El día siguiente del desgraciado accidente en el río amaneció muy temprano para Mario que se levantó hambriento. Su estómago rugía, ya que no había comido nada desde el almuerzo del día anterior. Se levantó cojeando y con dolores. Antes de vestirse se aplicó la pomada y bajó a desayunar junto a su abuela, que como siempre ya estaba levantada y trasteando en la cocina. El malhumor seguía intacto, así que se dirigió hacia la mesa a prepararse el desayuno. (más…)