salto-al-rio-2Allí estaban los dos, Mario y Rosa en el borde de la presa. Ella estaba paralizada por el miedo. Mario insistió en que le ayudaría a bajar con cuidado por la pendiente hasta llegar al agua, pero ella no se decidía. Ni siquiera después de ver como Marta e Iris, en un alarde de valor, estaban a punto de llegar al agua sanas y salvas. Pasaron un par de minutos, cuando alguno de los chicos, cansado ya de esperar, comenzaba el descenso del río dejándose llevar por la corriente. (más…)

Anuncios