Había sonado el timbre, pero la conversación continuaba en el salón de Omar y Hugo. Las invitadas recién llegadas, Patri y Carmen, le reprochaban a Hugo como se aprovechaban de la madre del primero, que iba a su casa 2 ó 3 veces por semana para hacerles limpieza y ordenar las cosas. Y no solo eso, sino que además les llenaba la nevera de carne, pescado y una buena provisión de tuppers. La joven pareja se habían independizado recientemente y llevaban pocas semanas viviendo juntos (más…)