Más de 12 horas de teatro en una experiencia mágica de teatro con la compañía Los números imaginarios. En un escenario único, como el Corral de Comedias de Alcalá de Henares y en el marco del festival Clásicos en Alcalá, el domingo 17 de junio pudimos disfrutar con teatro hecho desde las entrañas, del que sabe y huele, teatro que te golpea, te provoca, te pregunta y sobre todo te hace disfrutar.

La propuesta se construye como un puzzle a partir de algunos héroes de las leyendas de la Grecia clásica, con personajes que se confunden con los intérpretes. Se van alternando los monólogos de los diferentes protagonistas, con los momentos de coro griego coreografiados con mucha imaginación. Prometeo, Edipo, Antígona, Filoctetes, Orestes, Telémaco, Odiseo, Clitemnestra, etc.. cobran vida en unos cuerpos prestados por el equipo actoral. El personaje nos cuenta su historia, pero también nos habla el actor/la actriz desde una verdad que suena a poesía en momentos íntimos compartidos con los espectadores. Todo el montaje en sí mismo es un acto íntimo, donde el espectador se convierte en parte activa del discurso. Textos clásicos  combinados con situaciones contemporáneas. Y además están los padres y las madres  de los artistas, porque en este viaje se reflexiona sobre la herencia que cada uno hemos recibido de quienes nos han dado la vida y el complejo mundo de las relaciones intergeneracionales.

El director de todo esto es Carlos Tuñón, los textos son algunos extractos clásicos, también del dramaturgo Gon Ramos y del propio equipo. Se nota que hay un gran trabajo conjunto y muchas horas de ensayos. La propuesta la firma la Compañía los Números Imaginarios asociada a la  productora Bella Batalla. Un equipo actoral complementado con el resto de la compañía, con la aparición de los técnicos en escena, del responsable del vestuario, de la escenografía como si de una comuna se tratase.

Los actores muchos y buenos. Muchos y es de agradecer un montaje con un equipo tan amplio que siempre te da más posibilidades, lo que no deja de ser una locura de producción. Y buenos, grandes actores y actrices  que nos regalan momentos de verdad realmente mágicos, de teatro desde las entrañas para que el espectador se inyecte en vena. Pasan las horas y no te importa, quieres más, te abandonas en una especie de fiesta teatral cercana a una borrachera dionisiaca.

Nacho Sánchez, Premio Max 2018 al mejor actor

Entre el equipo actoral Irene Doher, Pablo Gómez-Pando, Marta Matute, Alejandro Pau, Irene Serrano, Luis Sorolla, Jesús Barranco y Nacho Sánchez, entre otros. Este último nos regaló momentos sinceros y valientes en una gran interpretación como preludio de recibir el premio max 2018 al mejor actor protagonista por “Iván y los perros” un grandísimo trabajo que pude ver en el teatro Español hace ya unos meses. También nos sorprendió en el tramo final el actor Luis Sorolla, por su descaro y su alma de trovador implicando al público en su objetivo de romper la cuarta pared. Las coreografías son de Patricia Ruz, la música de Impulsiva (Carlos Gorbe y Daniel Jumillas) aunque además tuvimos momentos musicales cargados de humor con la comparsa de Selu Nieto, Jacinto Bobo y Julián Delgado.

Una experiencia única por lo arriesgado y valiente de la propuesta, por las más de 12 horas de duración (con descansos incluidos), por los  grandes momentos interpretativos, por las apariciones del coro griego, por la entrega del equipo en un trabajo muy físico e intenso. Actores y espectadores al  100%, no valen medias tintas. Es teatro en vena para el disfrute.

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