la-cicatriz-cartelLas manos se mueven ansiosas recorriendo el cuerpo amado. Comparten momentos intensos de pasión, deseos y búsqueda del otro.  La clave es el encuentro. El resultado una cicatriz que recorre su cuerpo. Un recuerdo que une y un recuerdo que separa. “La cicatriz” es sensualidad, caricias, palabras, anhelos, miedos, reproches y también amor. En los teatros Luchana de Madrid. Un montaje imprescindible de los que saben a teatro bien hecho.

Una pareja, Estela y Dámaso, en una habitación casi desnuda donde el sexo deja paso a la conversación y las confidencias. Ella es Estela, una mujer que busca, una mujer que muestra sus debilidades en un aparente juego de entrega desinteresada. El es Dámaso, un joven que escucha, espera  y acompaña con respuestas más o menos complacientes. Aunque todo puede cambiar, porque hay sorpresas, giros y cada personaje vive su propio viaje.

El vallisoletano David Ramiro Rueda firma un texto brillante, austero y con las palabras medidas en el que nada de lo que se dice sobra, porque cada palabra, cada frase, cada afirmación es necesaria, imprescindible, pero nada redundante. El mismo autor también asume una dirección sobresaliente, sin estridencias, con todo medido y con un pulso firme y las ideas muy claras.

Adriana Salvo y Álvaro Quintana. Fte: Teatros Luchana

Adriana Salvo y Álvaro Quintana. Fte: Teatros Luchana

Los actores son Adriana Salvo y Álvaro Quintana, ambos  a un gran nivel. Adriana se muestra vulnerable y seductora a partes iguales, es responsable de la mayor parte del texto y sabe gestionar el espacio y el tempo de la función. En el caso de Álvaro Quintana reconozco que me quedé absolutamente sorprendido, ha sido una de las mejores interpretaciones que he visto sobre las tablas este año. Hace un trabajo sencillamente soberbio, rebosante de naturalidad y con una presencia escénica apabullante. Llena el escenario con una experiencia y un bagaje muy sorprendente para un joven de 26 años que está dando sus primeros pasos profesionales. Quizá parte del éxito está en su participación en La Joven Compañía, una fábrica de actores y actrices que ya están dando que hablar y que seguro en el futuro llenarán los escenarios de gente profesional y muy preparada. Con La Joven ha participado en todos los montajes, recientemente en La Odisea y La Ilíada del proyecto Homero, que ha compaginado con los ensayos de las nuevas propuestas de la Joven para 2017 como “La isla del tesoro” y “La edad de la ira”

Han estado varias semanas en los teatros Luchana y justo ahora se despiden. Ojalá no tengamos que esperar demasiado para ver de nuevo este maravilloso montaje que deja marca como una cicatriz.

Anuncios