Viva CartelLlorar como sinónimo de disfrute de una de las mejores películas que he visto este año, si no la mejor, y son más de 120. Emotiva, intensa y muy viva. Con la sordidez y oscuridad de los perdedores y la belleza de la luz que todo lo ilumina cuando se hace algo realmente con sentimiento. “Viva” dirigida por Paddy Breathnach, protagonizada por Héctor Medina, Luis Alberto García y Jorge Perrugorría,  te golpea directamente en el corazón. Se estrena este próximo viernes 8 de julio después de haber pasado por Sundance y competir por el Oscar a Mejor Película de Habla no Inglesa por Irlanda.

Es una historia de un joven de 18 años que busca su identidad y su lugar en el mundo desde lo más profundo de si mismo, una historia de una Cuba llena de contradicciones, una historia de supervivencia, de transformistas que toman prestada la voz de grandes divas en un tugurio, una historia de la lucha por un sueño. Pero sobre todo es una preciosa historia de amor entre un padre y un hijo. Apenas se conocen, el padre se marchó cuando el hijo tenía 3 años y éste no tiene más recuerdos que lo que le contó su madre antes de morir. Un padre ex boxeador que sale de la cárcel para reencontrarse con hijo al que apenas conoce. Ambos chocan, juegan fuerte. El hijo acaba de encontrar una posible salida, una vocación sobre el escenario y el padre se resiste a que su hijo sea un “flojo”, un homosexual que hace playback en un escenario vestido de mujer. Luchan, pero triunfa el amor. El hijo aprende a amar al padre ausente, incluyendo la renuncia a un sueño, y éste a querer al hijo presente.

Los actores Héctor Medina y Jorge Perrugorría

Los actores protagonistas Héctor Medina y Jorge Perrugorría

Las interpretaciones son de dos gigantes de la cinematografía cubana, como Luis Alberto García (en el papel de “madre”) y Jorge Perrugorría (el padre), que dan vida a sus respectivos personajes de manera magistral. Son las dos caras de una misma moneda, de una Cuba que intenta sobrevivir a sus propias contradicciones. Pero sobre todo destaca Héctor Medina, el protagonista de esta cinta tanto en la piel de Jesús, este joven homosexual que busca su identidad y su sitio, como en la versión de “Viva” el nombre que toma como transformista sobre el escenario. Viva es capaz, primero de romperte el alma y después de robártela con las desgarradoras  interpretaciones de varias canciones (Por cierto, con la voz de Massiel en una de las finales). Imagino que siempre se podrá hacer mejor, quizá ya en otra vida, pero es difícil porque el trabajo realizado es exquisito y casi perfecto. Por cierto, un personaje que nos recuerda al papel que el mismo Héctor Medina, interpretó y bordó en la reciente “El rey de la Habana”, que tantos reconocimientos obtuvo.

Héctor Media también es VIVA

Héctor Medina también es VIVA

Esta película es una de esas ocasiones, que justifica el trabajo de crítica en los medios, de poder escribir, de poder contar en la radio a los oyentes que “Viva” es probablemente la mejor película del año. Una cinta que se estrena ese viernes 8 de julio con un limitado número de copias, que acampará unas pocas semanas en algún cine de versión original y que seguramente, ojala me equivoque y en ello estoy, pasará desapercibida para la mayoría de un público con la mente puesta en el verano y apabullado por los grandes estrenos americanos. Pero que sin embargo merece ser un éxito, merece ser vista por una gran mayoría de gente porque es una joya para disfrutar y recordar. Yo me emocioné varias veces, y también lloré, pero sobre todo por la belleza de trabajo bien hecho, por el disfrute y el privilegio de ver esta película.

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