Sin anestesia¿Quién no ha fantaseado alguna vez con cambiar de pareja? Este es un caso de infidelidad programada, pero muy curiosa. Un intercambio de parejas orquestado por dos amigos, con la peculiaridad de que pretenden que sus respectivas esposas no se den cuenta. Esta es la trama de “Sin anestesia”, un brillante texto de Mariano Rochman, que se estrenó el pasado mes de diciembre en el Teatro del Arte de Madrid con dos personajes que divierten y conmueven.

Dos amigos en los cuarenta, con aparente éxito profesional, buen nivel de vida y felizmente casados. Uno es fiel, o al menos lo parece, el otro no tanto. Ambos lo tienen todo, o casi todo, pero siempre hay algún deseo por cumplir. El plan propuesto por Roberto es seguido por Juan, no sin ciertas dudas, y ambos se embarcan en los preparativos. La idea es intercambiarse las esposas en una noche de sexo, algo que dentro de lo inhabitual puede considerarse una opción, pero lo curioso en este caso es que pretenden que ellas no se enteren. Así se va construyendo esta historia curiosa, llena de giros inesperados, de momentos cotidianos regados de un humor muy fino y genial. El texto avanza, la historia atrae, los dos amigos beben y planifican y los espectadores se divierten.

Mariano Rochman, el autor

Mariano Rochman, el autor

El autor es un hombre, los protagonistas son dos hombres de nuestro tiempo, la perspectiva es desde el punto de vista masculino, pero sin trampas y declarado abiertamente. El punto femenino lo pone la dirección de Aitana Galán, justa y equilibrada. No utilizan equidistancias medidas ni buenismos más o menos comunes para alejarse de los tópicos machistas. No intentan equilibrar intenciones, sino que es una obra en masculino. Las mujeres, las dos esposas, son el objeto y protagonistas anónimas de la historia, ausentes de la escena, pero siempre presentes en la mente y en las conversaciones de Roberto y Juan, tan listos como se creen y tan tontos a la vez. Un punto de vista,  que quizá lo que reclama es una continuación, un segundo capítulo con la perspectiva y los comentarios de las dos esposas.

Además de texto y la dirección, hay que destacar el trabajo actoral de Sergio Otegui y Carlos Moreu, quienes representan y defienden a los personajes de la historia con tablas y oficio. Saben medir los giros, las intenciones y llevar con buen tino el ritmo de la función a base de copa tras copa. Ambos son creíbles, lo cual es interesante en una historia como esta que tiene el punto de inocente credulidad tan propia en los egos masculinos de los triunfadores o los que se consideran como tal. Egos masculinos a flor de piel, que seguro serán objeto de análisis en las mentes femeninas, en general mucho más preparadas para las ensoñaciones más complicadas

Sergio Otegui y Carlos Moreu, los actores

Sergio Otegui y Carlos Moreu, los actores

Con “Sin Anestesia” van a pasar un rato divertido, disfrutando con estos dos clásicos ejemplares un tanto rancios del género masculino, pero rodeados de una atmósfera de irreal y divertida inocencia o inconsciencia, no sé por cual decidirme. Y con un final que seguro dará lugar a más de un comentario, discusión, necesidad de ejemplaridad, etc. Comprueben las reacciones entre hombres y mujeres y las posibles interpretaciones.

Merece la pena pasarse por el teatro del Arte (C/San Cosme y San Damián, 3, Madrid) uno de los próximos sábados del mes de enero a las 22:30 horas. Más información en la web del Teatro del Arte http://teatrodelarte.org/

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