Dani GuzmanDaniel Guzmán acaba de estrenar su ópera prima, “A cambio de nada” como guionista y director. Un proyecto de inspiración autobiográfica, que nos presenta a Darío, un joven de 16 años que ante la separación de sus padres, ve como su mundo se viene abajo. Siempre acompañado de su íntimo amigo Luismi, vivirá una historia de búsqueda, de lucha por salir adelante, de abrirse camino y sobre todo de amistad. Esta protagonizada por dos jóvenes que dan un toque de frescura y verdad a la cinta muy recomendable: Miguel Herrán y Antonio Bachiller.

Charlamos con Daniel Guzmán, feliz por la acogida de la película y por los premios recibidos en el Festival de Málaga:

P: ¿No da un cierto pudor contar en una película tu vida, o al menos parte de la misma, que lo pueda ver todo el mundo?

D: Para empatizar y conectar con el público lo mejor es hablar de lo que sabes y conoces. Cuento experiencias que he vivido, hay una parte autobiográfica. Es parte de mi vida, pero no digo lo que es verdad y lo que no lo es. Aunque si te digo que podría hacer más películas sobre experiencias que he tenido, tanto para lo bueno, como lo menos bueno

P: ¿Esta película tiene algún mensaje?

D: Yo no soy de mensajes. Intento contar una historia y que cada uno coja lo que quiera. Yo quería hablar de lo importante que es la unión o la desestructuración de una familia en el desarrollo de la personalidad de un niño y por qué hace las cosas. Pero sobre todo quería contar una historia de amistad entre dos chavales de otra generación. La amistad y el sentido del humor es lo que da sentido a mi vida y me basé en eso  para contar una historia de un niño que en una huida hacia adelante hace una serie de cosas que se podría pensar que no son correctas.

Miguel Herrán y Antonio Bachiller, los protagonistas

Miguel Herrán y Antonio Bachiller, los protagonistas

P: ¿Hay varias coincidencias en la vida que cuentas en la pantalla, tu vida, y la realidad que estaba viviendo el actor protagonista, Miguel Herrán?

D: A Miguel le ha pasado lo mismo que me pasó a mí, es verdad que él estaba viviendo una parte de lo que vive el personaje y lo ha sabido plasmar muy bien en la película. El cine nos ha dado una oportunidad, por eso es tan mágico. Por eso cuando yo le veo por la calle y le miro a los ojos hay algo de conexión que ya lo sabía, por esa mirada de nobleza o incluso de descoloque. Miguel hizo las peores pruebas del mundo, nadie lo quería, pero yo supe que él nos daría el resultado que buscábamos. Tiene ángel, es carismático, tiene algo que aguanta en la pantalla desde el principio hasta el final.

P: ¿Ha sido un proyecto muy duro, que te ha llevado casi 10 años?

D: Hacer cine en este país es complicadísimo, es el país equivocado para dedicarte a hacer cine. Este proyecto ha sido muy difícil, primero porque son 10 años de mi vida, segundo porque me ha costado mucho escribir la historia, quizá porque hablo de mí mismo y hay muchas cosas que tapo. Es muy duro levantar una financiación sin ayuda de ninguna televisión, ni ayuda del ministerio y como tampoco hay incentivos fiscales para que se meta dinero en el cine y si a esto le unes que me ha pillado la crisis más brutal que he vivido nunca. Todo se juntó, cada cosa que podía pasar mal, pasaba y ya llegó un momento en que yo veía que se caía y no salía adelante. Luego es verdad que una vez hecha la película ha entrado TVE, Canal Plus, y Warner y estoy superagradecido

P: Una película que se la has dedicado a tus padres.   

D: Si, ha sido una decisión difícil. Nos hemos emocionado y nos hemos dado un abrazo. El cine es una herramienta muy potente y educacional para entender nuestra vida. Yo he tenido que perdonarles y perdonarme a mí mismo, porque he sido un chico complicado, inquieto, curioso, temerario,  que he dado muchos disgustos buscando mis límites y eso a mis padres les ha hecho sufrir mucho. Yo he entendido a mis padres haciendo esta película porque he sacado cosas mías. Hay mucho más que una dedicatoria, es comprender que hacemos lo que podemos

A cambio de nada cartelP: Y tu abuela, Antonia Guzmán, participando en la película, ¿como fue esto?

D: Es una parte fundamental porque dentro de la estructura, mi abuela ocupa el lugar de esa anciana que establece esa relación intergeneracional con el niño. Quería recalcar como la figura de los abuelos son indispensables en nuestra sociedad, no quería hablar solo de la adolescencia, sino también de otras generaciones, y no había nadie mejor que mi abuela, para hacer lo que yo quería y transmitir esa autenticidad, esa emoción y esa verdad y ese sentido del humor. Ha sido muy emocionante para ella, es la felicidad absoluta, materializar un sueño. Ella lo ha hecho fácil, no hay que parar la vida, hay que meter la vida dentro de la película y ella lo que tenía que hacer es jugar igual que los niños.

P: ¿Cómo te has visto como director?

D: He disfrutado mucho, me lo he pasado muy bien. Soy muy cabezón, muy pesado, seguro que les saturo mucho a todos.  Ha sido duro, pero yo disfruto dirigiendo actores.

P: ¿Algún proyecto de futuro?

D: Primero descansar. Tengo muchas ganas de escribir una película de un antihéroe, una comedia muy radical. Es sobre un amigo mío, nada autobiográfico y espero que no me cueste  tanto hacerla.

Con los actores Antonio Bachiller y Miguel Herrán y el director Daniel Guzmán

Con los actores Antonio Bachiller y Miguel Herrán y el director Daniel Guzmán

Anuncios