miguel de molina cartelEl patio de butacas convertido en una multitudinaria rueda de prensa y los espectadores actuando de periodistas preguntadores. La estrella está a punto de llegar, Don Miguel de Molina atiende a los medios, quiere contar la verdad de lo que ha sido su vida y acallar las mentiras malintencionadas que corren sobre él. Sube al escenario y desde el primer instante Ángel Ruiz, se reencarna en Miguel de Molina y se mete a todo el público en el bolsillo en el teatro Infanta Isabel.

Hablamos de “Miguel de Molina al desnudo”, una biografía musical construida en torno a la figura de este mito de la copla por uno de los grandes artistas de nuestro tiempo, como es Ángel Ruiz, quien además de interpretar, es el autor del texto. Acompañado en escena por César Belda al piano y en la dirección musical y con la dirección artística de Juan Carlos Rubio, uno de los directores de éxito de nuestro país. Y detrás del proyecto, en la producción, una de las estrellas mediáticas de la televisión como es Jorge Javier Vázquez.  Se puede ver en el teatro Infanta Isabel de Madrid los lunes y los martes a las 20:30, al menos hasta finales del mes de enero 2015. Es un homenaje al rey de la copla, un recorrido por diversos momentos de su vida  y por algunas de las canciones más memorables de su carrera: desde “Te lo juró yo”, pasando por “La bien pagá” hasta su mayor éxito “Ojos verdes”.

Jorge Javier Vázquez, en la producción

Jorge Javier Vázquez, productor

Miguel de Molina nació en Málaga en 1908, o eso al menos decía él, porque siempre le acusaron de quitarse años. Un hombre, que por su descaro, por su personalidad y por su condición de homosexual no encajó en la España franquista. Si a este le unimos el hecho, de que durante la guerra civil fue convertido en icono republicano cantando para las tropas en el frente, su futuro con Franco y sus ideas se tornó enseguida de color negro. Así lo atestigua una paliza, donde le dejaron por muerto, y un exilio obligado hasta Buenos Aires.  Allí continuó  labrando su carrera artística, llegó a protagonizar algunas películas y después de un nuevo exilio a México, convirtió Argentina en su segunda casa con el apoyo de Eva Perón. Sólo una vez regresó a España, en 1957, en una breve estancia, pero ya nada era igual y además comprendió que nada volvería   a ser como antes. Murió en Buenos Aires en 1993, con el pesar en el alma de una tierra que le vio nacer, crecer y convertirse en un gran artista, pero una tierra de la que tuvo que huir desconsolado porque no tenía sitio

Un artista descarado y trasgresor para su tiempo, libre y provocador, que empezó cantando flamenco y trabajando de niño en un prostíbulo. Que desde su Málaga natal, viajo a Algeciras buscándose la vida, después a Sevilla y luego a Granada como paso previo a su llegada a Madrid. En esta ciudad se convirtió en una gran estrella, llegando en 1935 al máximo de su esplendor, justo antes de la guerra civil. Fue utilizado por el bando republicano como enseña, recorriendo el frente y cantando para los soldados. Precísamente, es relatando como acompañó a un joven de apenas 18 años en la noche de su muerte en frente, cuando el montaje alcanza su mayor emoción.

Ángel Ruíz, en un momento de la función

Ángel Ruíz, en un momento de la función

Y si un artista era Miguel de Molina, no menos podemos decir de Ángel Ruiz, carne y espíritu de este montaje, donde demuestra sus grandes cualidades como actor y también como cantante y también como dominador de un escenario en el que con gracia es capaz de llamar la atención a un grupo de señoras, que no dejaban de hablar entre sí durante la función. Yo conocí a Ángel Ruiz acompañando a Llum Barerra en “Glorius, La peor cantante del mundo”, después con gran acierto en el musical “Follies” en el teatro Español o en el María Guerrero con el texto teatral “La monja alférez”  y más recientemente como genial y provocador maestro de ceremonias en un cabartet marciano que no llegó a triunfar, “A marte cabaret”. Ángel Ruiz,  borda el personaje de Miguel de Molina  lo hace suyo para reencarnarse en su figura, haciendo gala de una gran maestría y una magnífica voz para la copla.

 En 1989, Jaime Chávarri dirigió “Las cosas del querer”, con Manuel Bandera en una versión libre de la biografía del artista y en el otoño de 2011, Marc Vilavella, protagonizaba en el teatro Fernán Gómez “Ojos verdes, Miguel de Molina in memoriam”,  también un gran trabajo recordando la figura de este artista en formato de musical. Son trabajos, que como este de “Miguel de Molina al desnudo”, rinden un merecido homenaje a una figura, incomprendida, vapuleada  y fuera de sitio en su época, pero muy bien tratada en las propuestas de indudable calidad artística de quienes han querido recuperar su memoria.

Más información en la web de Smedia

MIGUEL DE MOLINA AL DESNUDO

Texto e interpretación: Ángel Ruíz

Piano y dirección musical: César Belda

Dirección: Juan Carlos Rubio

Teatro Infanta Isabel 

Horarios: Lunes y martes 20:30 horas

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