Alberto AmmannEste actor, que nos sorprendió gratamente en 2009 con la película “Celda 211” acaba de estrena  “Betibú” del director Miguel Cohan, compartiendo elenco con José Coronado, Mercedes Morán y  Daniel Fanego. Un thriller policíaco argentino en el que encarna a un joven periodista que investiga un asesinato rodeado de una trama de poder. Charlamos con Alberto Ammann, a punto cumplir los 36 años, un actor que se siente afortunado y con un   profundo amor por el arte y la creatividad, pero con los pies en el suelo de una cafetería para asegurarse el alquiler y la comida

P: Explícanos qué es “Betibu”

R: Es una adaptación de una novela de Claudia Piñeiro. Tiene todos los elementos de un clásico policial, protagonizada por una mujer, Mercedes Morán,  algo que reivindico porque este género está siempre muy ligado a los hombres. Es una mujer normal, escritora y con ética que es convocada por un periódico para escribir una columnas sobre un asesinato con el que arranca la historia. Junto a ella se asigna a dos periodistas, uno veterano y otro joven recién llegado, que es mi personaje

P: Un personaje, un periodista que se pone a investigar un asesinato

R: Mariano es un recién llegado, inexperto y  que peca de titulitis. Le hacen responsable de la sección de policiales, a pesar de su inexperiencia y en cuanto llega a la redacción se enfrenta con la realidad. A su lado tiene que trabajar con un periodista de la vieja escuela

P: Tus padres ejercieron el periodismo, imagino que habrás buscado referencias

R: Mis padres fueron ambos periodistas, aunque mi madre se desencantó pronto con la profesión. Fue a los primeros que acudí para preparar el personaje

BetibúP: Una trama policial, periodística, de corrupción y poder, que demuestra que hay poderosos por detrás que mueven los hilos

R: Aparte del submundo conspiranoico que está muy de moda, el peligro de menospreciar esto, es que dejemos de ver que sí que hay intereses particulares y de poder

P: Apareciste hace unos años con un gran éxito como Celda 211. ¿Cuándo miras hacia atrás, qué sientes? ¿Se han cumplido las expectativas que tenías en ese momento?

R: Cuando miro hacia atrás me siento muy afortunado. La verdad es que se han cumplido muchas expectativas. La primera con Celda 211, el poder hacer una película de cine y las gratas sorpresas que eso trajo. Luego no he tenido más pretensiones que poder vivir de mi trabajo. Cuando junté un dinerito me asocié con dos amigos y montamos una cafetería para que no falte alquiler y comida, ya que sé que es una profesión complicada, y hoy estás y mañana no. Mi amor más profundo tiene que ver con el arte, la creatividad y siempre tuve la idea, antes de empezar a hacer cine, de tener mi bareto, mi pub, donde habría un escenario y para hacer teatro con mi grupo independiente y tocar con mi banda de rock y ya trabajaría en lo que tenga que trabajar para lograrlo

P: Has hecho 7 películas en los últimos años, ya son unas cuantas

R: No me quejo en absoluto, la esencia de que a mí me moviliza tiene que ver con el arte y la creatividad. A mí me gustaría ser un artista, creo que es algo muy difícil, pero me siento muy afortunado porque se me han dado grandes posibilidades en unas circunstancias muy complicadas

P: Si porque la profesión no pasa por sus mejores momentos

R: Me refiero al privilegio de haber trabajado con grandes actores y actrices, como Ricardo Darín, Luis Tosar , Carlos Bardem, Antonio de la Torre, Leonor Watling, Juan Diego o Pilar López de Ayala, entre otros muchos, tanto en España como en Argentina. Me siento profundamente afortunado

P: ¿El goya del 2009 por “celda 211” fue un empujón o quizá una responsabilidad por empezar desde muy arriba?

R: Un premio nunca es una putada. Existe el mito de la maldición del goya, ha habido gente que le han dado un goya y no ha trabajado más. Es muy complicado, el premio es un reconocimiento maravilloso que  me ha ayudado mucho. Aunque también te poner el listón muy alto y luego si no tienes un papel, no es fácil encontrarse con películas tan redondas como Celda 211

P: Repasando tus personajes, no es fácil verte sonreír en tus películas

R: Es verdad, aunque no creas, en Celda con Marta Etura en los primeros minutos. Luego en “Lope” creamos un personaje más vicioso, más voraz

P: ¿Qué personaje que te gustaría hacer?

R: Me gustaría interpretar a hacer a Ringo Bonavena, el boxeador argentino, o el personaje de un político, un asesino a sueldo, de alguien profundamente desconectado de la empatía de la gente. Aunque si hago Ringo Bonavena me lo pasaré cantando y sonriendo

P: Muchas gracias

R: Gracias a vosotros y esperemos que la película tenga mucho éxito

Con Alberto Ammann

Alberto Ammann, actor argentino, aunque creció en España, debutó en la gran pantalla con “Celda 211” de Daniel Monzón en 2009, trabajo por el ganó el Goya al mejor actor revelación. Después le han seguido papeles protagonistas en “Lope”, “Eva”, “Invasor”, “Tesis de un homicidio”, “Combustión“, “Mindscape” y ahora acaba de estrenar “Betibú”. También ha participado en televisión y en teatro.

Otros enlaces:

Biografía de Alberto Ammann

Más información sobre la película “betibú” en Filmaffinity

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