cartel Don QuijoteUn Quijote más vivo que nunca que llega desde el siglo XVII hasta nuestros días como un ejemplo de los valores más nobles del ser humano.  El ingenioso hidalgo, que hoy tendría que luchar contra malandrines vestidos de traje y corbata, que desayunan con los mercados y juegan con la  prima de riesgo. Y unos menesterosos a los que defender que llenan las colas de las entidades de beneficencia, alimentados de desahucios y de preferentes imposibles de digerir.

Charlamos con José Sacristán, un actor sólido, de los de toda la vida por quien no parece que pase el tiempo. Estos días pone la voz y el alma a Don Quijote en una versión de José Ramón Fernández sobre las tablas del teatro Español titulada “Yo soy Don Quijote de la Mancha”. Con la dirección de Luis Bermejo y acompañado en escena por Fernando Soto, como su fiel Sancho Panza, Almudena Ramos y la música de José Luis López.

P: Un texto magnífico de nuestro siglo de Oro en una versión muy especial

R: Una propuesta singular de teatro dentro del teatro, dos actores y una actriz que rescatan de la novela aquellas cosas que por encima de todo ponen en evidencia el referente moral de este hombre, que antes de estar loco tiene unos principios firmes y los mantiene cueste lo que cueste.

P: Un Don Quijote que sigue vivo hoy en nuestras acciones más loables. ¿Por qué cree que un personaje así ha llegado tan vivo hasta nuestros días?

R: Es un texto eterno de un autor como Cervantes que fue testigo de su tiempo con gran lucidez y rigor. Tiene que ver sobre la mirada de la condición humana, sobre las virtudes y las miserias de todos nosotros. Además todas las cosas que denunciaba Don Miguel aquí siguen estando.

P: ¿Hoy en día Don Quijote tendría mucho malandrín contra el que luchar?

R:  Los tuvo en su momento, aunque me da la impresión que hoy el malandrín maneja armas e instrumentos más poderosos que en su momento. Han crecido en fortaleza y perversidad.

P: ¿Y también muchos menesterosos a los que defender?

R: Si que los hay, por supuesto. Entonces también los había, no se cuantos desahuciados habría porque tener casa era difícil, pero desde luego que hoy tendría mucha labor.

Una escena de la función. Fte:Teatro Español

Una escena de la función. Fte:Teatro Español

P: Y el teatro que siempre está en crisis, ahora más con la subida del IVA que hace casi imposible sacar adelante una función

R: A mí me parece un despropósito esto del IVA sumado a las circunstancias por las que está pasando el espectador medio del teatro y del cine. Lo hemos dicho muchas veces, pero los responsables no atienden. De todas maneras, de igual forma que en esta función, lo que quiero es no dejarme vencer. Hay que seguir adelante, hay chicos y chicas que hacen muy buen teatro, hay que hablar de esperanza y de ganas de seguir luchando desde la lucidez, nunca desde el abandono, la derrota o la tristeza.

P: ¿Todavía quedan Quijotes en nuestro país?

R: Por supuesto. Hay que tener cierta lucidez de perdedor, es posible que la guerra esté perdida, pero hay que salir a librar la batalla diaria de la dignidad, del coraje, del amor al trabajo y del respeto a unos principios por encima de todo

P: Don Quijote nos habla de bondad y de hacer las cosas bien ¿por qué nos resulta algo tan difícil?

R: “La necedad es homicida” decía el Calígula de Albert Camí y también estoy de acuerdo con José Antonio Marina que dice en La inteligencia fracasada que” hay una forma de inteligencia superior que siempre apunta a la bondad”. Yo conozco gente inteligente que son unos miserables, pero siempre hay alguien más inteligente que es mejor. La bondad no es una cosa de bobalicones ni de idiotas, sino al contrario, es un ejercicio difícil de llevar a cabo, pero que  ennoblece y engrandece

P: También es una obra de cómicos. Dice Sancho en la función que “los cómicos son gente rara y peligrosa”

R: Si, es un guiño de Cervantes hacia nosotros que ha apuntado muy bien en su versión José Ramón Fernández

José Sacristán

José Sacristán

P: Después de tantas películas y obras de teatro  en tanto años de profesión,  ¿es Don Quijote un personaje especial para un actor?

R: Sin duda, pero como tantos otros que tienen la entraña de estar bien compuestos y bien creados. Siempre es un lujo, no sólo por lo bien que se lo pasa uno diciendo esas palabras, o trasmitiendo esos estados de emoción, sino por todo lo que transmite de la mirada del hombre sobre el hombre. Don Quijote además es eterno, el espejo en el que nos miramos.

Es un placer, conversar con alguien que vive el teatro con la lucidez de la experiencia y una mirada positiva que nos incita a la lucha activa y a la defensa de unos principios. No sé si inspirado por el bueno de Don Quijote, nuestro personaje más internacional, un ejemplo de bondad y  lucha por unos principios en su bendita locura que nos incita a ser mejores cada día. Gracias José Sacristán, gracias Don Quijote.

Otros enlaces:

Más información en la web del teatro Español

Don Quijote de la Mancha en el mundo.es

Audio de la entrevista en Gente con Duende (10’05”) 

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