Nueva propuesta de la compañía Ron Lala con su estilo personal marcado por la música en directo y el humor. En este caso, añadiendo textos y escenas que nos sitúan en el Siglo de Oro español, al tiempo que nos ilustran con medidas dosis de historia del teatro y de crítica social que funciona como aguijones certeros llenos de actualidad. Se titula “Siglo de oro, siglo de ahora (folía)” y están en Madrid, en la sala verde de los teatros del Canal hasta el 4 de noviembre.

Viajamos al siglo XVII de la mano de Juan Cañas, Íñigo Echevarría, Miguel Magdalena “Perilla de la Villa”, Daniel Rovalher “boli” y Álvaro Tato, integrantes de la compañía Ron Lala, fundada en 1996 y dirigida por Yayo Cáceres.  Es el cuarto trabajo que veo de esta compañía después de “Mi misterio del interior”, “Mundo y final” y la más reciente “Time al tiempo” y es sin duda, su mejor espectáculo. Estrenaron antes de verano en el festival “Clásicos en Alcalá”. Un trabajo más maduro y consistente que añade a los que siempre les ha funcionado (humor fino e irónico tan característico regado de rimas y canciones),  textos, personajes y el estilo de nuestros clásicos. Así consiguen un espectáculo redondo que arranca las risas y los aplausos del público, que además despide la función de pie.

También nos muestran la manera de hacer teatro. El título del espectáculo indica que es una folía (i.e. folla), una fiesta teatral compuesta por piezas breves,  que mezcla humor en verso con música en directo al estilo de los cómicos de la legua del XVII. Así que nos encontramos con 11 piezas breves en las que tenemos varios entremeses (pieza corta y jocosa protagonizada por personajes populares que servía de entreacto de piezas mayores y que posteriormente se denominó sainete), una jácara (género satírico para representar en los entreactos de comedias), mojiganga (texto breve en verso cómico-burlesco y musical típico de fin de fiesta) y otras piezas que nos invitan a la diversión y a familiarizarnos con las formas de hacer de nuestros cómicos del Siglo de Oro. Nos divertimos y aprendemos, que más se puede pedir.

Integrantes de la compañía Ron Lala. Fuente: teatros del Canal

Otro elemento a destacar es la ironía y los dardos que se clavan sobre la piel de nuestra crítica situación actual. La idea es buscar similitudes entre el siglo de oro español (finales del siglo XVI y todo XVII) y el actual siglo XXI donde la crisis económica  se extiende hasta casi todos los rincones. En la función se recuerdan pasajes y autores del siglo XVII, donde las letras españolas vivieron probablemente los años más brillantes de todos los tiempos con tal cantidad y calidad de obras y autores que le valieron el apelativo de Siglo de Oro. Es el siglo del Barroco, una época de explosión cultural en el arte, especialmente el religioso, y también del teatro. Un siglo de crisis generalizada en la Europa continental que fue especialmente dura en España después de la expansión desordenada e imperialismo de Carlos I y Felipe II.  Castilla vivió un drástico descenso de la población y un nivel de pobreza que en muchas ciudades superaba el 40% de los habitantes, algo que nos da idea de una muy crítica situación. En este ambiente desolado en lo económico, el barroco surgió de manera dirigida por el poder, una cultura vulgar para masas anónimas, urbana y profundamente conservadora, pero de una riqueza difícil de medir. La exaltación religiosa, la exageración de las formas y  el teatro sirvieron como bálsamo curativo de las heridas provocadas por la miseria generalizada y para olvidar la triste realidad que acompañaba a la mayoría de la población y a un Imperio en descomposición. En el siglo XVII el teatro (en las grandes ciudades) funcionaba con seguidores y detractores al estilo de los actuales hinchas futboleros y los estrenos eran esperados con pasión y después elogios o rechazo,  aplausos o lanzamiento de los más variopintos elementos. En este ambiente se gestaron algunos de los mejores textos de todos los tiempos en nuestro país y en toda Europa.

Sin embargo, en esta comparación con la actualidad, que funciona como aliciente teatral merece algunos comentarios. Si bien es cierto que la crisis es un elemento común a ambas épocas, las diferencias son grandes y profundas. Primero, porque aunque hoy un importante sector de la sociedad está cercano al umbral de la pobreza, no se puede comparar con el nivel de miseria que se vivió en gran parte de España en el siglo XVII. Segundo, porque en el Siglo de Oro, las autoridades impulsaban la actividad teatral y hoy en día la asfixian hasta límites insospechados. Tercero porque los seguidores en masa de los autores teatrales, hoy se reparten entre hinchas futboleros, fans de cantantes mediáticos y consumidores pasivos de televisión. Sin embargo, vamos a soñar, por qué no, que la crisis económica que golpea duramente a la actividad cultural, sirva de revulsivo para nuevas y mejores creaciones de todo tipo y quizá dentro de mucho tiempo hablemos de un arranque del siglo XXI de explosión cultural en calidad y cantidad.

Mientras tanto, aprovechen para ver un espectáculo redondo, divertido y de los que se dejan saborear. Por ahora, hasta el 4 de noviembre en los teatros del Canal, pero seguro que en breve tendremos nuevas citas para encontrarnos con el humor irónico y la música de estos cómicos de la legua del siglo XXI, los ronlaleros, como ellos mismos se autodenominan.

Otros enlaces:

Web de la compañía Ron Lala

Más información en la web de Teatros del Canal

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