Séptima entrega del reto de 9 días, 9 obras y 9 post consecutivos en el blog de gente con duende. Ayer, martes 10 de julio, le tocó el turno a “Viejos Tiempos” con Emma Suárez, Ariadna Gil y José Luis García Pérez en la sala pequeña del Español. Un montaje dirigido por Ricardo Moya que ha rozado el lleno desde su estreno hace unas semanas y que estos días afronta las últimas funciones, hasta el 15 de julio. Una obra de reencuentros, de silencios y espacios en blanco.

El texto es de Harold Pinter, uno de los dramaturgos del siglo XX más representados además de Premio Nobel de Literatura en 2005. Responsable de obras como “El guardián”, “El amante”, “Traición” o “Regreso al hogar”, estas dos últimas se han podido ver representadas en la cartelera madrileña recientemente. “Viejos tiempos” nos presenta el reencuentro de una pareja, Kate y Deeley, interpretados por Ariadna Gil y José Luis García Pérez con Anna (Emma Suárez) una amiga y antigua compañera de piso de Kate. Han pasado 20 años y la distancia y el tiempo pasado apuntan una extraña tensión en el ambiente. Se suceden las anécdotas, los recuerdos y en cierta medida vamos conociendo el pasado de los personajes, aunque Kate se muestra ausente y dice más con sus silencios que con la palabra. Una obra de espacios en blanco, de incómodas situaciones, de un lenguaje banal y cotidiano, en ciertos momentos absurdo, pero con carga de profundidad.

Un sólido trabajo de 3 actores con experiencia y consolidados en el panorama nacional. Ariadna Gil, más reconocida por su trabajo en cine, formó parte del elenco de “Un tranvía llamado deseo” la temporada pasada en el Español. Emma Suarez ha participado en “La avería” dirigida por Blanca Portillo, uno de los éxitos de la temporada pasada certificado en los Max, donde coincidió con José Luis García Pérez. Éste último también ha protagonizado en los últimos años, un versión de “Arte” y “Closer” en teatro y ha sido un fijo en la serie “Amar en tiempos revueltos”

Ariadna Gil, José Luis García Pérez y Emma Suárez. Fte. Teatro Español

Una puesta en escena austera y un tanto fría que acompaña la atmósfera de incomodidad que se respira. Un texto difícil para el espectador por lo cotidiano y una historia en la que te cuesta entrar y a la que asistes con cierta indiferencia. No soy un apasionado de los textos de Pinter, como he podido comprobar en otras funciones que he visto previamente como “Traición” o “Regreso al hogar”. El lugar, la sala pequeña del Teatro Español, que siempre cuenta con el favor de un público que llena la sala en cada función.

Otros enlaces:

Más detalles en la web del teatro Español

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