9 días de teatro y espectáculos, 9 obras y 9 post consecutivos en este blog es el reto fijado para los próximos días. Hoy toca la segunda cita, el 5 de julio, con “La partida” en la Sala Azarte. Ya estuvieron en cartel varios días del mes de junio y ahora regresan hasta el domingo 8 de julio. Un texto de actor y dramaturgo Paco Rodríguez, que él mismo también dirige junto a César Rosado. Un historia de tres amigos, de vida, de tragedia y secretos inconfesables que se pone en escena en el marco del festival Visible 2012.

Tres amigos, que lo son desde la infancia, se reúnen cada verano en una vieja fábrica abandonada en el pueblo donde vivieron su infancia y juventud. Están en la treintena y es un buen momento para recordar los años pasados, para el reencuentro, para jugar una partida de cartas y para la amistad. Son Alejandro, Mario y Nacho, personajes interpretados por Rafael Sánchez, Javier del Arco y David Bueno, respectivamente. Desde que abandonaron el pueblo han seguido caminos diferentes, aunque conservan el cariño y la amistad. Este año, no es una reunión cualquiera, puesto que Alejandro tiene algo importante que contar a sus amigos. Son secretos inconfesables que cambiaran sin remisión su vida, aunque no se puede contar mucho más para no desvelar la trama.

También es teatro dentro del teatro, mezclando realidad y sueños e ideas puestas en escena  que se suceden en paralelo. Aparecen otros dos personajes a los que dan vida Paco Rodríguez y César Rosado, a la sazón también directores del montaje.  “La partida” juega con los diferentes significados del vocablo y transita con acierto desde la comedia más hilarante al drama cotidiano, con resultados más brillantes en los registros de humor que en los más trágicos. Una escenografía y puesta en escena austera, propia de las salas alternativas que se acomoda con buen criterio al espacio de la Sala Azarte. Un equipo muy vinculado a esta sala responsable de trabajos anteriores como “Crazy Tracy” o  “El hombre del cuarto oscuro” que cuentan con un público fiel.

Una obra notable tanto a nivel de texto como de interpretación actoral. Consigue crear un clima cómplice con los espectadores de sensaciones agradables, que sin embargo te interpela y te cuestiona ante ciertas situaciones que se pueden presentar en la vida. Se agradece la naturalidad de un lenguaje muy sexual por momentos, entre unos personajes que viven su sexualidad  sin tabúes. Pero al final es teatro, simplemente teatro.

Otros enlaces:

Web de la Sala Azarte

Entrevista con Paco Rodríguez en Radio Enlace (5’48”)

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