Los premios Goya celebraron su XXVI edición con una gala entretenida, ajustada en tiempo y  que además no deparó demasiadas sorpresas. Premios repartidos entre las principales películas candidatas aunque con una vencedora “No habrá paz para los malvados”. Una ceremonia bien conducida por una Eva Hache siempre ingeniosa, con unas actuaciones divertidas y un monólogo de Santiago Segura que fue sin duda de lo mejor de una noche donde las redes sociales como twitter también fueron protagonistas. Un cine de los antiguos, de los que ya casi no existen, decoraba el escenario de unos premios del cine español que siguen sobreviviendo a pesar de la crisis general y del cine en particular.

La gran vencedora fue “No habrá paz para los malvados” con 6 galardones, entre ellos algunos de los más importantes como mejor película, mejor director, Enrique Urbizu y mejor actor protagonista con José Coronado. La mayoría de las quinielas apuntaban en esta dirección, incluyendo la del equipo de gente con duende como publicábamos en un anterior post. Una justa vencedora porque es un película redonda, salvaje y muy directa donde destaca el personaje Santos Trinidad, recientemente llegado del infierno, magníficamente interpretado por Coronado (que como él mismo reconoció llevaba 25 años esperando el goya).

“La piel que habito” de Pedro Almodóvar se llevó otros de los galardones del terreno interpretativo como mejor actriz protagonista con Elena Anaya (la gran favorita) y con un espléndido Jan Cornet como actor revelación, además de la música original con Alberto Iglesias y el maquillaje y peluquería para completar las 4 estatuillas conseguidas. Una de mis preferidas y sin duda de lo mejor con diferencia que se ha hecho este año, “La voz dormida” de Benito Zambrano, consiguió sólo 3, en los apartados de mejor actriz de reparto y revelación, Ana Wagener y María León, respectivamente y la canción original con la nana de la hierbabuena.

“Blackthorn”, la cuarta en discordia a mejor película arrancó 4 premios más técnicos recompensando el esfuerzo de una producción rodada en Bolivia con el viejo sabor de las películas del oeste. En la parte negativa, para mi los académicos no fueron justos con “Maktub”, una maravillosa película de Paco Arango que no consiguió pescar dos galardones que para mi eran muy merecidos  como mejor director novel en la persona de Paco Arango y la soberbia actuación de Goya Toledo, que para mí era la candidata preferida como actriz de reparto.  El mejor director novel fue Kike Maillo con una de las sorpresas en las nominaciones, “Eva”. Una película futurista sobre robots y sentimientos que optaba a varios premios, y al final se llevó el de mejor director novel y mejor actor de reparto con Lluis Homar (otro de los premios adelantados en las quinielas)

El patio de butacas estuvo lleno de estrellas, una buena representación de los actores de este país, pero con algunas estrellas internacionales. Antonio Banderas (nominado a mejor actor) acompañado de su esposa Melanie Griffith y Salma Hayek, que también optaba al premio de interpretación protagonista. Pero como ya adelantó Santiago Segura en su monólogo lleno de ironía y buen humor, de vez en cuando se nominan estrellas americanas, pero para dar glamour porque después se van de vacío.

Un año más y ya van 26 de gala, trajes de diseño para desfilar en la alfombra roja que han dado motivo a muchos comentarios. Yo sólo puedo decir que todos, ellas y ellos, iban muy elegantes para celebrar una fiesta, la del cine español. Una fiesta que se tiene que seguir celebrando cada día, filmando buenas películas, llenando las salas y haciendo disfrutar de todos de un cine, el español, que en mi opinión está a la misma altura que las producciones de otros muchos países.

Otros enlaces:

Entrevista con José Coronado en Radio Enlace (10’45”)

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