cartel de la obra

Hace un tiempo, el director y autor argentino, Claudio Tolcachir me definía el teatro como conmover en cualquier sentido. Y que razón tiene. Varias horas después de salir del teatro, aun conservaba una extraña sensación mezcla de euforia, emoción y compromiso con el teatro. Que grande y que mágico es el teatro, sobre todo cuando provoca sensaciones, cuando conmueve. Tuve la fortuna de ver  “La gaviota” de Chejov en versión y dirección de Rubén Ochandiano en el teatro Lara y disfruté como hacía tiempo que no lo hacía.

La Gaviota es una de las obras maestras de Antón Chejov. Escrita en 1896 sobre los conflictos humanos ha sido probablemente una de las más representadas en teatro. Sin embargo, en esta versión he descubierto un texto nuevo, actualizado y lleno de momentos de pasión. Muy bien dirigidos, pero sobre todo hemos podido disfrutar con interpretaciones que hacen grande la profesión.

Toni Acosta

Todos los actores están a muy bien nivel, pero no puedo evitar destacar a Toni Acosta, magnífica en el papel de esa madre actriz alocada, un poco diva y quizá superficial, pero que ama intensamente. Y sobre todo a un genial y conmovedor Javier Pereira. Hacía tiempo que tenía perdida la pista a este actor de interpretaciones en cine tan señaladas como “Heroína”, “Días azules” o “Frío sol de invierno”,  pero es que en “La gaviota” está soberbio metiéndose en la piel de Konstantín. Un personaje de una vida interior intensa, que busca y no encuentra, que ama y es amado, pero que no encuentra el equilibrio y la correspondencia. Javier Pereira vive el personaje y sólo por ver su trabajo, merece la pena reconciliarse con el teatro.

Javier Pereira

La escenografía utiliza el espació del off del teatro Lara, con el público muy cerca de los actores y con un ingenio desbordante. Yo tuve la suerte de estar en primera fila y la oportunidad de vivir a medio metro algunas de las escenas de la obra como cuando una de las actrices me invitó a un chupito. He de reconocer que sentí mucha envidia porque hubiera cambiado con gusto mi papel de mirón expectante por el de actor inmerso en una trama que te atrapa y te convulsiona. Yo quería ser Konstantine, quería ser el escritor, quería ser cualquier papel en este magnífico montaje. Todo un regalo.

Ruben Ochandiano

Rubén Ochandiano continúa su sólida carrera intrepretativas con algunos trabajos muy comprometidos como en “Don Carlos” dirigido por Calixto Beito con el Centro Dramático Nacional. Aunque es el cine donde mayores éxitos está consiguiendo, con la dirección de “La Gaviota” ha demostrado un serio compromiso con el teatro y con la dirección de actores. Ahora abandonan el hall del teatro Lara, pero nos anuncian que volverán al teatro Español.

Enhorabuena Rubén por este deslumbrante montaje que revaloriza y dignifica el teatro y la profesión. Por perlas como ésta, por interpretaciones como la Javier Pereira merece la pena reconciliarse con las artes escénicas y tragarse tantas propuestas como hay en la cartelera que no aportan nada. Para un espectador profesional y amante del teatro como es mi caso, sin duda alguna, lo mejor que he visto en los últimos meses.

Otros enlaces:

Entrevista con Ruben Ochandiano y Toni Acosta en el programa Gente con Duende (21’08”)

Entrevista Javier Pereira en el programa Gente con Duende (10’43”)

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