Claudio Tolcachir. Fte:notodo.com

Estos días en las Naves del Español del Matadero de Madrid se están poniendo en escena las tres obras de Claudio Tolcachir como dramaturgo. “La omisión de la familia Coleman” en el pasado mes de abril, “Tercer Cuerpo” hasta el 15 de mayo y después “El viento en un violín”. Pero Claudio Tolcachir también es actor, director y profesor de teatro. Como buen argentino la sangre del teatro corre por sus venas. Es un tipo joven, tranquilo y sosegado en la conversación y lo más importante es que vive el teatro. Hace unos días, en una soleada tarde de primavera en las instalaciones del matadero teníamos la siguiente conversación:

P: ¿Estar programado dos meses en el Matadero no está al alcance de cualquiera?

R: Yo no lo podía creer hasta que llegamos y vimos los carteles de las tres obras juntas. Para mi, que son mi creación, fue muy impactante porque nunca hicimos las tres obras juntas. Es muy importante y muy generoso tener tanto espacio

P: ¿Qué nos cuenta la obra que actualmente se representa, Tercer Cuerpo?

R: Es mi segunda obra. Por un lado me interesaba meterme en el mundo del trabajo, de las oficinas, que es un espacio diferente donde convivimos muchas horas y apenas nos conocemos. En esta oficina no tienen nada que hacer porque la empresa ha cambiado de actividad, sin embargo ellos siguen acudiendo puntuales y van llenando las horas con charla porque en caso contrario el  vacío sería insoportable. Y la otra parte es el vacío de sus propias vidas, están muy solos porque tampoco quieren compartir lo que ellos son. Quieren cambiar su realidad aunque son muy torpes y todo lo que hacen lo hacen mal.

P: Y después se verá el nuevo trabajo “El viento en un violín”

R: Estrenamos en noviembre en París, aunque seguimos trabajando y con muchas ganas y ansiedad por mostrar este trabajo.

P: La compañía Timbre 4, funciona como un colectivo

R:  Si, como el teatro, donde todo es un hecho colectivo. Trabajamos como una cooperativa donde cualquier dinero que se ingrese se reparte en el grupo. Luego cada uno tiene sus roles, a mi me toca el trabajo de autor y de dirigir, otros actuar, producción, etc. No son creaciones colectiva, pero si un colectivo de trabajo.

Los actores de la compañía Timbre 4 en "Tercer Cuerpo"

P: Además de director y autor, eres actor y profesor de teatro. Una vida dedicada al teatro

R: Si, me encanta, el teatro me hace muy feliz. En parte porque entendí que era una tarea colectiva, nos engancha el teatro. Llevo una temporada sin actuar, pero seguro que volveré al escenario.

P: ¿Cuál es el estilo de dirección de Claudio Tolcachir?

R: El teatro es sentido común, aunque muy personal. Yo trato de trabajar desde lo que soy en este momento, cuando escribo o cuando dirijo quiero contar lo que me está conmoviendo, encontrar la estética, el espacio o el estilo que le corresponde a esa obra. Ya ser flexible sin imponer a mis obras un estilo, aunque si un gusto determinado.

P: ¿Qué ocurre en Buenos Aires, donde se pueden representar hasta 300 obras en una misma noche y con pocos recursos?

R:  Si los argentinos esperamos a tener grandes producciones, entonces no conseguímos nada. Sin casi escenografía crece el valor del texto y el valor de los actores, el cómo hacer con lo mínimo mucho.

P: ¿Qué tenéis los argentinos en esa especial relación con el teatro?

R: Hay mucha historia, tenemos más de 100 años de teatro independiente, el juego del nuevo teatro. Desde chico, mis padres me llevaban a ver teatro de mayores. Además en los momentos más críticos políticos y sociales, el teatro servía para que la gente se juntase a pensar y sentirse unido.

P: ¿Cuánto tiempo necesitas para saber si un actor o una actriz puede llegar a ganarse la vida con la interpretación?

R: Con el tiempo, lo vas sabiendo cada vez más rápido, pero hay que sacarse de la cabeza el parámetro de lo que es un buen actor porque hay muchos tipos de buenos actores. Lo más rico que tiene es su personalidad y su historia. A veces estoy atento a los actores en los camerinos y en el café, cuando no tienen la tensión de actuar, y tienen un brillo y una capacidad de juego que a veces pierden en el escenario. Intento que se pueda trasladar esa frescura de fuera al escenario.

P: Hablando de tipos de buenos actores, ¿los que con capaces de transformarse en mil personajes o aquellos que imponen un determinado perfil en todos sus trabajos?

R: Lo importante es que el actor comunique con el público. Unos tienen gran capacidad de transformación y es un don, otros no tienen esa capacidad pero sin embargo nos conmueven con lo que ellos son. Si alguien dice ese que buen actor es, no lo es tanto, porque la interpretación no se debe percibir, no se tiene que notar que es buen actor, se tiene que notar  que hubo una persona que estaba viviendo una historia y le resultaba muy fácil.

Claudio Tolcachir. Fute:europapress

P: ¿Qué parte de talento natural, suerte y trabajo hay en el éxito de un actor?

R: Por partes iguales, pero sobre todas las cosas hay que tener capacidad de trabajo. La suerte se puede revertir y la falta de talento se puede suplir con capacidad de trabajo. He conocido gente muy dotada que se quedó en el camino y los que hemos tenido esencialmente trabajo estamos más preparados para resistir la dureza de este trabajo.

P: ¿Qué es el teatro: contar historias, entretener, hacer reflexionar, intentar cambiar el mundo…?

El teatro es conmover en cualquier sentido. Puede hacer reir, pensar, sensibilizar, etc, pero lo que no es posible es que un espectador salga del teatro igual que entró, hay que modificarlo. También es cuestión de tiempos, hubo épocas en que era necesario que el teatro enseñara sobre libertad, sobre los derechos, sobre la evolución de las personas. Ahora, sin embargo, el teatro sirve para mover a las personas, tiene que ser un revulsivo.

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